Muy buen artículo y muy buena reflexión, pero sobre todo mucho mejor escrito de lo que suele encontrarse uno por la red estos días...
En realidad en el mundo del Sofware Libre hay de todo. Están los desarrolladores (incluyo en este grupo a los diseñadores, documentalistas y traductores), los divulgadores y los usuarios.
Hace unos años el SL era menos conocido, así como Linux y había más divulgadores. Normalmente era gente que tenía más habilidades sociales y docentes que técnicas. Algunos con un mensaje más correcto que otros, pero buenos comunicadores muchos de ellos.
Hace años me dediqué a asistir a eventos y congresos por muchas partes de España, a veces asistiendo a charlas, otras dándolas, teniendo reuniones interesantes con mucha de esta gente y te puedo asegurar que había muy buenos comunicadores, no todos, pero bastantes.
La cosa ha cambiado un poco porque ya todo esto está más extendido y es más conocido. También es verdad que toda esta gente de la que hablaba, generalmente, difundía más la filosofía y las bondades del SL que las tecnologías y proyectos concretos.
No es ninguna tontería pensar que el SL se mueve por el ego. En gran medida es cierto. Las comunidades de SL se rigen por la meritocracia y eso implica que para poder tomar decisiones y ser «alguien» en al comunidad, necesitas aportar cosas y cosas que sean aceptadas. A pesar de que existe un gran componente filantrópico y generoso en compartir conocimiento, hacerlo de forma voluntaria es algo costoso en tiempo y esfuerzo, así que normalmente se nutre de un reconocimiento público.
Esto pasa no sólo en el SL sino en otras muchas otras comunidades, pero creo que el problema al que te refieres es otro. Comentas algo muy común que es la barrera que tiene que sortear un neófito en este mundillo al intentar aprender o aportar en un proyecto.
Ese es un tema complicado y que no sólo afecta a el SL. Existe multitud de grupos y comunidades de distinto tipo y sobre distintas temáticas que sufren el mismo problema. Y es que las relaciones entre las personas con complicadas, pero se complican aún más en grupo y sobre todo si los miembros de éste provienen de distintas culturas, hablan diferentes idiomas, tienen distintas edades, distintas motivaciones y cada uno busca ser reconocido por su trabajo.
Lo que hace fuertes estos grupos es su interés común por un objetivo: la mejora y éxito del proyecto.
Normalmente dichos grupos se rigen por normal. A veces escritas, otras no. Y suelen ser el resultado de la experiencia (generalmente de las malas experiencias) a la hora de comunicarse y trabajar juntos. Muchas de ellas son heredadas de otros proyectos y grupos en los que hayan participado sus integrantes. Por eso es común encontrarse normas similares en todos estos grupos, pero también porque muchas de estas reglas son de sentido común o un resultado lógico de las situaciones que se suelen producir.
Por otro lado hay que entender una cosa, salvo en contados casos las personas que llevan la carga de un proyecto, suelen hacerlo en su tiempo libre y suelen hacer muchas tareas. Esto hace que su tiempo útil para tareas docentes o de divulgación sea escaso. Además los líderes de la mayor parte de los proyectos han llegado a serlo por su excelencia técnica, no comunicadora. Normalmente son los que más horas le han echado y más soluciones técnicas han aportado.
Sí juntamos estos dos elementos creo que está claro por qué en este tipo de grupos no sobran las habilidades sociales. Hay muchos en los que no es así, porque cuentan con gente que documenta bien, o que se encarga de comunicar y acoger a cualquiera que se interese por el proyecto.
Pero la mayoría de las veces que no se atiende a alguien no es por desinterés o mala fé, sino por falta de tiempo y saturación.
Aunque a esto se le une algunas prácticas habituales de los «novatos». Digamos que por parte de los que llevan más tiempo en el proyecto suele haber cierta «mala educación» con los nuevos, pero también existe en el otro sentido. Hay que ser respetuoso a la hora de pedir ayuda e incluso ofrecerla. Es necesario conocer un grupo y su forma de trabajar para poder entrar en su dinámica. Y esto es así en cualquier grupo en la vida diaria.
Es muy común que la gente exija ayuda, que no se explique bien, que sea irrespetuoso con otros usuarios, que no intente obtener la información necesaria por sí mismos (cuando muchas veces está bien visible). Estas y muchas otras cosas son acciones y actitudes comunes entre quienes empiezan a tomar contacto con comunidades en la red (no sólo de SL) y son bastante irritantes e irrespetuosas con el tiempo y el trabajo de los demás. Tener que responder a «exigencias» mal explicadas que han sido respondidas mil veces en una web, listas de correo, foros y un FAQ, mientras tienes que solucionar varios «bugs» importantes o preparar la siguiente versión, cansa bastante... Te lo digo por experiencia...
Así que creo que es un problema complejo, que implica a ambas partes y que no es exclusivo del SL sino más bien de la raza humana. Al menos de aquellos que se deciden unir en grupos para sacar adelante un proyecto común.
Yo he estado sufriendo como novato, como colaborador y como líder de algún que otro proyecto y siempre ves los mismos problemas y los mismos roles, aunque la visión va cambiando bastante según vas cambiando de rol. Pero muchas de estas cosas me las encontraba en otro tipo de grupos como en asociaciones en las que he participado. E imagino que tú, que has vivido el mundo asociativo también las habrás visto.
Al final todo se reduce a que somos personas, con ilusión y objetivos comunes, pero tiempo limitado, mucho que hacer y, en muchas ocasiones, no hemos tenido la oportunidad de aprender las normas que rigen los grupos o las habilidades sociales suficientes. Pero creo que esto último tiene mucho que ver con la educación y podría dar para varios artículos.
Siento haberme enrollado tanto, pero el tema me parecía suficientemente interesante como para comentar mi experiencia y opinión personal sobre el tema.
Evidentemente estaré equivocado en muchas cosas, esto es sólo mi visión del tema y las experiencias que he vivido o que me han transmitido otros.
jojeda:
En realidad en el mundo del Sofware Libre hay de todo. Están los desarrolladores (incluyo en este grupo a los diseñadores, documentalistas y traductores), los divulgadores y los usuarios.
Hace unos años el SL era menos conocido, así como Linux y había más divulgadores. Normalmente era gente que tenía más habilidades sociales y docentes que técnicas. Algunos con un mensaje más correcto que otros, pero buenos comunicadores muchos de ellos.
Hace años me dediqué a asistir a eventos y congresos por muchas partes de España, a veces asistiendo a charlas, otras dándolas, teniendo reuniones interesantes con mucha de esta gente y te puedo asegurar que había muy buenos comunicadores, no todos, pero bastantes.
La cosa ha cambiado un poco porque ya todo esto está más extendido y es más conocido. También es verdad que toda esta gente de la que hablaba, generalmente, difundía más la filosofía y las bondades del SL que las tecnologías y proyectos concretos.
No es ninguna tontería pensar que el SL se mueve por el ego. En gran medida es cierto. Las comunidades de SL se rigen por la meritocracia y eso implica que para poder tomar decisiones y ser «alguien» en al comunidad, necesitas aportar cosas y cosas que sean aceptadas. A pesar de que existe un gran componente filantrópico y generoso en compartir conocimiento, hacerlo de forma voluntaria es algo costoso en tiempo y esfuerzo, así que normalmente se nutre de un reconocimiento público.
Esto pasa no sólo en el SL sino en otras muchas otras comunidades, pero creo que el problema al que te refieres es otro. Comentas algo muy común que es la barrera que tiene que sortear un neófito en este mundillo al intentar aprender o aportar en un proyecto.
Ese es un tema complicado y que no sólo afecta a el SL. Existe multitud de grupos y comunidades de distinto tipo y sobre distintas temáticas que sufren el mismo problema. Y es que las relaciones entre las personas con complicadas, pero se complican aún más en grupo y sobre todo si los miembros de éste provienen de distintas culturas, hablan diferentes idiomas, tienen distintas edades, distintas motivaciones y cada uno busca ser reconocido por su trabajo.
Lo que hace fuertes estos grupos es su interés común por un objetivo: la mejora y éxito del proyecto.
Normalmente dichos grupos se rigen por normal. A veces escritas, otras no. Y suelen ser el resultado de la experiencia (generalmente de las malas experiencias) a la hora de comunicarse y trabajar juntos. Muchas de ellas son heredadas de otros proyectos y grupos en los que hayan participado sus integrantes. Por eso es común encontrarse normas similares en todos estos grupos, pero también porque muchas de estas reglas son de sentido común o un resultado lógico de las situaciones que se suelen producir.
Por otro lado hay que entender una cosa, salvo en contados casos las personas que llevan la carga de un proyecto, suelen hacerlo en su tiempo libre y suelen hacer muchas tareas. Esto hace que su tiempo útil para tareas docentes o de divulgación sea escaso. Además los líderes de la mayor parte de los proyectos han llegado a serlo por su excelencia técnica, no comunicadora. Normalmente son los que más horas le han echado y más soluciones técnicas han aportado.
Sí juntamos estos dos elementos creo que está claro por qué en este tipo de grupos no sobran las habilidades sociales. Hay muchos en los que no es así, porque cuentan con gente que documenta bien, o que se encarga de comunicar y acoger a cualquiera que se interese por el proyecto.
Pero la mayoría de las veces que no se atiende a alguien no es por desinterés o mala fé, sino por falta de tiempo y saturación.
Aunque a esto se le une algunas prácticas habituales de los «novatos». Digamos que por parte de los que llevan más tiempo en el proyecto suele haber cierta «mala educación» con los nuevos, pero también existe en el otro sentido. Hay que ser respetuoso a la hora de pedir ayuda e incluso ofrecerla. Es necesario conocer un grupo y su forma de trabajar para poder entrar en su dinámica. Y esto es así en cualquier grupo en la vida diaria.
Es muy común que la gente exija ayuda, que no se explique bien, que sea irrespetuoso con otros usuarios, que no intente obtener la información necesaria por sí mismos (cuando muchas veces está bien visible). Estas y muchas otras cosas son acciones y actitudes comunes entre quienes empiezan a tomar contacto con comunidades en la red (no sólo de SL) y son bastante irritantes e irrespetuosas con el tiempo y el trabajo de los demás. Tener que responder a «exigencias» mal explicadas que han sido respondidas mil veces en una web, listas de correo, foros y un FAQ, mientras tienes que solucionar varios «bugs» importantes o preparar la siguiente versión, cansa bastante... Te lo digo por experiencia...
Así que creo que es un problema complejo, que implica a ambas partes y que no es exclusivo del SL sino más bien de la raza humana. Al menos de aquellos que se deciden unir en grupos para sacar adelante un proyecto común.
Yo he estado sufriendo como novato, como colaborador y como líder de algún que otro proyecto y siempre ves los mismos problemas y los mismos roles, aunque la visión va cambiando bastante según vas cambiando de rol. Pero muchas de estas cosas me las encontraba en otro tipo de grupos como en asociaciones en las que he participado. E imagino que tú, que has vivido el mundo asociativo también las habrás visto.
Al final todo se reduce a que somos personas, con ilusión y objetivos comunes, pero tiempo limitado, mucho que hacer y, en muchas ocasiones, no hemos tenido la oportunidad de aprender las normas que rigen los grupos o las habilidades sociales suficientes. Pero creo que esto último tiene mucho que ver con la educación y podría dar para varios artículos.
Siento haberme enrollado tanto, pero el tema me parecía suficientemente interesante como para comentar mi experiencia y opinión personal sobre el tema.
Evidentemente estaré equivocado en muchas cosas, esto es sólo mi visión del tema y las experiencias que he vivido o que me han transmitido otros.
Un abrazo y felicidades por el artículo :-)
Juanje